La filatelia: testigo y difusora del Movimiento Olímpico
La filatelia y el olimpismo mantienen un vínculo histórico y cultural único que se remonta a los primeros Juegos de la era moderna. A través de los sellos postales, el Movimiento Olímpico ha difundido sus valores, preservado su memoria histórica y contribuido a su financiación, convirtiendo estas pequeñas piezas gráficas en auténticos embajadores culturales y deportivos de alcance mundial. Además, los sellos olímpicos constituyen valiosos documentos históricos que reflejan contextos políticos, artísticos y sociales de cada época. Su estudio permite comprender la evolución de los Juegos Olímpicos y el interés de los países por asociar su imagen a un acontecimiento de dimensión universal, reforzando así la proyección simbólica del olimpismo.
Historia filatélica
Filatelia es la afición por coleccionar y clasificar sellos, sobres y otros documentos postales. Debe su nombre a G. Herpin que lo compuso en 1864 partiendo de las palabras griegas “filos”: amigo, amistad y “ateles”: pagado previamente, exento de impuestos.
En el año 1840 Rowland Hill, profesor de escuela, inventó el sello de goma de forma que el pago de la correspondencia se efectuara por adelantado. Hasta esa fecha pagaba el que recibía las cartas, lo cual originaba problemas en el cobro, ya que muchos receptores no pagaban. Además, el importe del franqueo de la carta variaba con relación al peso, como actualmente, pero también con la distancia que debía recorrer. Con la invención del sello se unificaron las tarifas independientemente de la distancia recorrida (un penique).
La reforma postal facilitó la comunicación de las personas y tuvo un gran éxito, concediéndose a su inventor los máximos honores en su país.
El 6 de mayo de 1840 la administración postal británica emitía el primer sello de la historia, el famoso penique negro. No llevaba impreso el nombre del país, solamente la figura de Victoria. Desde entonces en los sellos de Gran Bretaña no se imprime su nombre, en contra de lo que se hace en el resto del mundo y en contra de las normas de Unión Postal Universal (U.P.U.)
Los primeros sellos se imprimían en planchas sin perforar, teniéndose que cortar con tijeras. Posteriormente se hicieron unas perforaciones para que los sellos fueran dentados y se pudieran separar fácilmente.
Rápidamente el franqueo mediante el sello de correos se extendió por todos los países y asimismo la afición por coleccionarle. España emitió su primer sello el uno de enero de 1850. Se trata de un ejemplar de seis cuartos de valor, color negro, con la efigie de la Reina Isabel II.
En 1926 se fundó la Federación Internacional de Filatelia (FIP) que reunió a los coleccionistas de varios países; actualmente está implantada en los cinco continentes. En España tenemos a la Federación Española de Sociedades Filatélicas (FESOFI) en la que están representadas las asociaciones de nuestro país.
En los primeros años de la filatelia se coleccionaban todos los sellos del mundo, las llamadas “colecciones universales”, aunque rápidamente se vio que era imposible dado el aumento del número de emisiones. Los coleccionistas se fueron especializando en ciertos países y posteriormente en temas específicos, lo que se denominan “colecciones temáticas”. Dentro de éstas, la olímpica es una de las que más seguidores tiene debido a la importancia del fenómeno olímpico en la sociedad y la variedad y belleza de sus emisiones.
La filatelia Olímpica
En 1982 por impulso del entonces Presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), el español Juan Antonio Samaranch, gran aficionado a la filatelia, se fundó la Federación Internacional de Filatelia Olímpica (FIPO) con sede en Lausana (Suiza), que agrupa a más de treinta asociaciones de diversos países, entre las que se encuentra la Unión Española de Filatelia Olímpica (UEFO).
La FIPO organiza eventos filatélicos, destacando las Olimpiadas Filatélicas que se celebran en las mismas fechas que los Juegos Olímpicos de Verano y en las que concursan las mejores colecciones del mundo de esta temática. Se conceden una serie de medallas (oro, vermeil, plata y bronce) en las diferentes clases (absoluta, juvenil, literatura, publicaciones filatélicas, etc..). En la última edición con motivo de los Juegos de Pekín 2008 España presentó nueve colecciones, el libro “El Fuego de Olimpia” y la revista “Olimpismo” editada por el Comité Olímpico Español, consiguiendo unas destacadas clasificaciones en sus categorías.
Actualmente la FIPO ha sido absorbida por la Asociación Internacional de Coleccionistas Olímpicos (AICO), que engloba a la filatelia, numismática y memorabilia (pins, medallas, posters, etc.)
La filatelia olímpica tiene un doble nexo con el Movimiento y los Juegos Olímpicos: el histórico-cultural y el económico.
Por una parte, el sello es una obra de arte en miniatura que comunica visualmente el ideal olímpico. Estas imágenes llevan un mensaje de comunicación masiva. Los sellos olímpicos aparecen en millones de cartas, a través de numerosos países y viajan alrededor del mundo. Son verdaderos embajadores del Movimiento Olímpico.
La filatelia olímpica ocupa un lugar de privilegio en la investigación de la historia olímpica. Los sellos, cartas, postales y matasellos dan una visión histórica de los países y unas pruebas oficiales de sus acontecimientos y las fechas en que se produjeron. Llevan en ellos unas historias fascinantes de los Juegos y de las personas que participaron en ellos.
Una breve historia de la filatelia Olímpica
Desde el principio el aspecto económico ligó los Juegos Olímpicos con la filatelia. En los primeros celebrados en Atenas en 1896 se emitió una bellísima serie de 12 valores con los que el Gobierno de Grecia consiguió unos recursos para equilibrar el presupuesto y construir las últimas instalaciones donde se iban a celebrar las pruebas deportivas. De esta forma los sellos han sido los primeros “sponsors” de los Juegos Olímpicos. Desde entonces han permitido regularmente la entrada de un dinero bienvenido por los Comités Organizadores, los Comités Olímpicos Nacionales y otras organizaciones de eventos ligados al olimpismo.
La primera serie de sellos Grecia a la que nos referimos se compone de doce valores que representan varias esculturas de la época clásica (Púgiles de la Escuela de Lisipo, el Discóbolo de Mirón, el Hermes de Praxiteles, la Victoria de Peonio), un ánfora panatenaica con la figura de Atenea, una vista del estadio Olímpico de Atenas y una vista de la Acrópolis.
Esta serie se emitió el 25 de marzo de 1896, unos días antes de que comenzaran los Juegos y fue impresa en el Atelier de Fabricación de Timbres de París. Se trata de la serie más importante de la historia por varias razones. Fueron los primeros sellos de tema deportivo y olímpico emitidos, es de una gran belleza y, aunque el número de ejemplares emitidos fue muy elevado en comparación con las tiradas normales de la época (4 millones para los valores más bajos), se vendieron todos y actualmente son muy cotizados en el mercado filatélico, especialmente si son nuevos y bien centrados. Especial valor tienen los matasellados el primer día de circulación.
Diez años después, en 1906, la administración postal griega realizó una emisión conmemorativa del X Aniversario de los primeros Juegos Olímpicos compuesta por 14 valores que también está considerada una joya en la temática deportiva.
Hasta los Juegos de Amberes (Bélgica) en 1920 no volvieron a emitirse sellos conmemorativos olímpicos, en este caso una serie de tres valores. Desde esta fecha el país organizador siempre ha puesto en circulación sellos con motivo de la celebración de los Juegos Olímpicos.
En el año 1932 coincidiendo con los III Juegos Olímpicos de Invierno que tuvieron lugar en Lake Placid (Estados Unidos) se emitió el primer sello relativo a esta modalidad olímpica.
Uruguay fue el primer país que, sin ser organizador de unos Juegos, emitió unos sellos relativos a los mismos. Se trata de una serie de tres valores con la figura de la Victoria de Samotracia y conmemora la victoria de su equipo nacional de fútbol en París 1924.
Portugal puso en circulación en 1928 dos valores en los que por vez primera se representan los aros olímpicos. Con los beneficios de la emisión de estos sellos se sufragó la participación de los deportistas portugueses en los Juegos Olímpicos de Amsterdam.
La filatelia Olímpica en la actualidad
Actualmente más de cien países ponen en circulación sellos cuando se celebran Juegos Olímpicos independientemente de donde se organicen. Por esta razón cada vez es más complicado poder obtener todos los sellos emitidos y muchos amantes de la filatelia se especializan en coleccionar simplemente los emitidos por los países organizadores o solamente alguna especialidad deportiva.
Por impulso de la Real Academia Olímpica Española se fundó en 1996 Unión Española de Filatelia Olímpica (UEFO), cuya misión es la difusión del Olimpismo y sus valores a través de la filatelia. Esta labor se lleva a cabo a través de la organización de conferencias, exposiciones, edición de la revista “Olimpismo” y otras actuaciones contando con la estimable colaboración del Comité Olímpico Español.
Una de las especialidades más interesantes es la de coleccionar sellos en los que aparezca la figura de Pierre de Coubertin, el fundador de los Juegos Olímpicos. Los primeros sellos de esta temática corresponden a una emisión de la República de Haití del año 1940.
Muy importante para los coleccionistas son los catálogos especializados donde figuran los sellos de temática olímpica con sus cotizaciones, número de ejemplares emitidos y otras características de estos. Los más importantes son el Yvert & Tellier y Domfil, de gran ayuda para los componentes de la familia filatélica.
Probablemente las colecciones más importantes son las que se conservan en el Museo Olímpico de Lausana creada bajo el impulso de Juan Antonio Samaranch durante su mandato como Presidente del COI.
Una de las mejores y más completa colección de sellos de temática olímpica es la de Sebastián Sabaté, que ha obtenido importantes distinciones a nivel internacional. Fue adquirida por el Comité Olímpico Español en 2007.
Finalmente reseñar la existencia de sellos personalizados emitidos por la APAO en colaboración con las entidades postales de España, Portugal y otros países conmemorando eventos de carácter olímpico (JJ. OO., Congresos, etc.…)
Pablo Galán
Vocal de la Junta Directiva Asociación Panibérica de Academias Olímpicas (APAO)
Vicepresidente de la Unión Española de Filatelia Olímpica.
Secretario General de la Real Academia Olímpica Española.















